Esta reflexión viene motivada por dos razones:
1. La semana pasada solicité un material, en concreto dos unidades didácticas:
- "No seas tan buena"
- y "Atrévete si eres hombre"
Tambien son interesantes las aportaciones que hacen la Asociación de Hombres por la Igualdad AHIGE.
2. Es el tema de las masculinidades uno de los que requieren una profunda reflexión, os diré y concretamente porque más de uno así lo manifiesta que los hombres tambien sufren los efectos de la imposición patriarcal de los roles tradicionales. El género masculino tambien está edificado sobre mandatos exigidos para todos los varones, entre ellos podemos considerar la exigencia del éxito, la ocultación de los sentimientos, las conductas de riesgo, valor, dominio, agresión, competitividad, en contraposición y concepción antagónica a la prudencia, capacidad de ponerse en el lugar del otro, o la busqueda de soluciones dialogadas a los conflictos, son temas que están haciendo bastante daño a nuestros alumnos, para ellos va también esta ruptura de estereotipos tan necesaria no sólo desde estructuras consideradas como feministas.
Así pues os dejo este texto anónimo que circula por la red:
Por cada mujer fuerte, cansada de tener que aparentar debilidad
hay un hombre débil cansado de tener que parecer fuerte.
Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta,
hay un hombre agobiado por tener quje aparentar saberlo todo.
Por cada mujer cansada de ser calificada como "hembra emocional",
hay un hombre a quien se le ha negado, el derecho a llorar y a ser delicado.
Por cada mujer catalogada de poco femenina cuando compite,
hay un hombre que se ve obligado a competir para que no se dude de su masculinidad.
Por cada mujer cansada de sentirse objeto sexual,
hay un hombre preocupado por aparentar que está siempre dispuesto.
Por cada mujer que se siente atada a sus hijos,
hay un hombre a quien se le ha negado el placer de la paternidad.
Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo o salario satisfactorio,
hay un hombre que debe asumir la responsabilidad economica de otro ser humano.
Por cada mujer que desconoce los mecanismos de un automóvil,
hay un hombre que no ha aprendido los secretos del arte de cocinar.
Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación,
hay un hombre que redescubre el camino a la libertad.